Cómo preparar una entrevista de trabajo: guía paso a paso
Para preparar una entrevista de trabajo, investiga la empresa, relaciona cada requisito de la oferta con un ejemplo tuyo, prepara las preguntas clásicas y ensáyalas en voz alta durante la semana anterior. El día antes, resuelve la logística (presencial o por videollamada) y ten listas dos o tres preguntas para el final.
Para preparar una entrevista de trabajo, dedica la semana anterior a investigar la empresa, relacionar cada requisito de la oferta con un ejemplo concreto tuyo y ensayar en voz alta las preguntas clásicas. El día antes, deja cerrada la logística y prepara dos o tres preguntas para el final. Así llegas con respuestas que ya has dicho, no solo pensado.
¿Qué hacer una semana antes de la entrevista?
Una semana da para prepararse sin agobios si repartes el trabajo en ratos de 30 a 45 minutos. Este es un orden que funciona:
- Días 1 y 2: investigar la empresa y desmontar la oferta.
- Días 3 y 4: preparar tus ejemplos y las preguntas clásicas.
- Días 5 y 6: ensayar en voz alta, a ser posible con alguien.
- Día 7 (la víspera): logística, preguntas finales y descanso.
Si solo tienes dos días, no intentes hacerlo todo: lee la oferta con atención, prepara tres ejemplos y di en voz alta tu respuesta a «háblame de ti».
¿Cómo investigar la empresa antes de la entrevista?
No hace falta memorizar la fecha de fundación. Busca lo que te va a servir para responder y para preguntar:
- Qué venden y a quién. Producto o servicio principal, tipo de cliente, si es una pyme, una multinacional, una startup o una administración pública.
- Qué está pasando ahora. Noticias recientes, nuevas oficinas, un lanzamiento, una reorganización. Su web, la sección de prensa y sus redes profesionales suelen bastar.
- Cómo es el equipo. Busca a las personas del departamento en redes profesionales: qué perfiles tienen, cuánto tiempo llevan, de dónde vienen.
- Cómo es el proceso. Si te ha llamado una consultora de selección, pregúntale cuántas fases hay y con quién vas a hablar. Es una pregunta normal y te ahorra sorpresas.
Apunta dos o tres cosas que te hayan llamado la atención de verdad. Te servirán para responder a «¿por qué quieres trabajar aquí?» sin frases hechas.
¿Cómo relacionar la oferta con tu experiencia?
Es el paso que más se salta y el que más diferencia marca. Copia la oferta y subraya cada requisito y cada responsabilidad. Al lado de cada una, escribe un ejemplo tuyo: una situación, lo que hiciste tú y el resultado.
Por ejemplo, si la oferta pide «capacidad para gestionar varios proyectos a la vez», no basta con decir «soy muy organizado». Mejor algo así (ejemplo ficticio): «En mi puesto actual coordino a la vez la campaña de verano y la de vuelta al cole; uso un calendario compartido con el equipo y una reunión de 15 minutos los lunes, y este año las dos salieron en fecha».
Con cinco o seis ejemplos bien preparados puedes responder a la mayoría de preguntas por competencias, porque el mismo ejemplo sirve para varias («un reto», «un conflicto», «un logro»). Muchas entrevistas en España siguen este formato, con preguntas del tipo «cuéntame una situación en la que…».
¿Qué preguntas clásicas hay que preparar?
Prepara estas antes que ninguna otra, porque salen en casi todos los procesos:
- «Háblame de ti». La primera y la que marca el tono. Tienes una guía completa sobre cómo responder a «háblame de ti» con ejemplos.
- «¿Por qué te interesa este puesto?» y «¿por qué esta empresa?». Aquí usas lo que encontraste al investigar.
- «¿Por qué quieres dejar tu trabajo actual?» Habla de lo que buscas, no de lo que te molesta.
- «¿Cuáles son tus puntos fuertes y débiles?» Un punto débil real, con lo que estás haciendo para mejorarlo.
- «Cuéntame una situación difícil y cómo la resolviste». Uno de tus ejemplos preparados.
- «¿Cuáles son tus pretensiones salariales?» y «¿qué disponibilidad tienes?». Lleva una horquilla en bruto anual pensada y tu plazo de preaviso.
¿Por qué ensayar en voz alta y no solo en la cabeza?
Porque una respuesta pensada y una respuesta dicha no son lo mismo. En la cabeza todo suena claro y dura 30 segundos; en voz alta aparecen las dudas, las muletillas y los rodeos, y la misma respuesta dura tres minutos.
Ensaya así:
- Di cada respuesta en voz alta y cronométrala. Apunta a un minuto o dos como mucho.
- No memorices frases. Memoriza la estructura y dos o tres datos; si recitas, se nota.
- Pide a alguien que te haga de entrevistador y que te interrumpa con repreguntas: «¿y tú qué hiciste exactamente?».
- Si la entrevista es en inglés u otro idioma, ensaya al menos «háblame de ti» y un ejemplo en ese idioma.
Si quieres saber qué esperar de este tipo de práctica, lo explicamos en cómo funciona un simulador de entrevista de trabajo con IA.
¿Qué preparar el día antes: presencial o por videollamada?
Si es presencial:
- Mira el trayecto y calcula llegar 10 minutos antes, no 30. Si llegas muy pronto, espera fuera.
- Ten a mano el nombre de la persona que te va a recibir y la dirección exacta, con planta o puerta.
- Lleva un par de copias del CV, algo para tomar notas y la ropa preparada desde la noche anterior.
Si es por videollamada:
- Prueba el enlace, la cámara y el micrófono el día antes, con la misma aplicación que usarán ellos.
- Busca un sitio tranquilo, con luz de frente y un fondo sencillo. Pon el móvil en silencio.
- Conéctate dos o tres minutos antes. Mira a la cámara cuando hables, no a tu propia imagen.
En los dos casos, repasa tus notas una vez, no diez, y duerme. Lo que no hayas preparado hasta ahí no lo vas a preparar a medianoche.
¿Qué preguntas hacer al final de la entrevista?
Casi todas las entrevistas terminan con «¿tienes alguna pregunta?». Decir «no, todo claro» desaprovecha el momento. Lleva dos o tres preguntas preparadas, por ejemplo:
- «¿Cómo sería un día normal en este puesto?»
- «¿Qué esperáis que haya conseguido la persona que entre en los primeros tres meses?»
- «¿Cómo es el equipo con el que trabajaría?»
- «¿Cuáles son los siguientes pasos del proceso?»
Deja las preguntas sobre vacaciones o teletrabajo para cuando haya interés por las dos partes, salvo que sean decisivas para ti; en ese caso, plantéalas con naturalidad.
¿Qué hacer después de la entrevista?
- Apunta lo que te preguntaron y cómo respondiste, esa misma tarde. Te servirá para la siguiente fase o para otro proceso.
- Envía un mensaje breve de agradecimiento si tienes el contacto: dos o tres frases, sin repetir toda tu candidatura.
- Respeta los plazos. Si te dijeron «te decimos algo la semana que viene», espera a que pase antes de escribir.
- Prepara la siguiente fase. La segunda entrevista suele ser con el responsable y más concreta; aquí tienes qué cambia entre la entrevista de RR. HH. y la del responsable.
Preguntas frecuentes
¿Con cuánto tiempo debo empezar a preparar una entrevista?
Lo ideal es una semana, con ratos cortos cada día. Si te avisan con dos días, prioriza: oferta y ejemplos, «háblame de ti» en voz alta y logística.
¿Qué hago si me preguntan por mis pretensiones salariales?
Infórmate antes del rango habitual para ese puesto y esa ciudad, y da una horquilla en bruto anual que puedas defender. Si la oferta ya indica una banda, puedes decir que encaja con lo que buscas.
¿Cómo me visto para la entrevista?
Un punto más formal que la gente que ya trabaja allí. Si no sabes cómo visten, mira fotos del equipo en su web o en sus redes; en caso de duda, opción sencilla y cuidada.
¿Es normal que haya varias entrevistas?
Sí. Muchos procesos tienen una primera llamada con RR. HH. o una consultora, una entrevista con el responsable y, a veces, una prueba técnica o un caso práctico.
¿Cuánto tiempo espero antes de escribir para saber el resultado?
Si te dieron un plazo, espera a que pase y añade un par de días. Si no te lo dieron, una semana después es razonable para un mensaje breve y educado.