Preguntas para hacer al final de una entrevista de trabajo (y cuáles evitar)

Actualizado el 14 de octubre de 2026

Cuando te digan «¿tienes alguna pregunta?», haz dos o tres preguntas abiertas sobre el puesto, el equipo y cómo se mide el éxito, y termina preguntando por los siguientes pasos. Lleva unas cinco preparadas y nunca respondas que no tienes ninguna.

Cuando el entrevistador te dice «¿tienes alguna pregunta para nosotros?», haz dos o tres preguntas abiertas sobre el puesto, el equipo y cómo se mide el éxito, y cierra preguntando por los siguientes pasos. Prepara unas cinco por si algunas quedan respondidas durante la entrevista, y no digas nunca «no, ninguna».

¿Por qué importa tanto el «¿tienes alguna pregunta?»?

Ese momento todavía forma parte de la evaluación. Con tus preguntas, el entrevistador ve si has entendido el puesto, si ya te imaginas haciéndolo y si te tomas en serio la decisión de entrar en la empresa. Responder «no, me ha quedado todo claro» suele leerse como falta de interés, aunque no lo sea.

También es tu oportunidad de informarte de verdad. Una entrevista va en las dos direcciones: lo que te cuenten sobre el día a día, el equipo o la forma de trabajar te ayudará a decidir si la oferta te encaja.

¿Qué preguntas hacer al final de una entrevista?

Agrúpalas por objetivo. Así te resulta fácil elegir en el momento según lo que ya se haya hablado.

Sobre el puesto y los primeros meses

Sobre el equipo y el responsable

Sobre cómo se mide el éxito

Las preguntas sobre retos suelen ser las más útiles: la respuesta te dice de qué va realmente el trabajo y te deja comentar, en una frase, cómo podrías ayudar.

Sobre la empresa y su rumbo

Sobre los siguientes pasos

La última es atrevida, pero útil: te da la ocasión de resolver una duda antes de salir de la sala.

Dos o tres buenas preguntas valen más que diez de lista.

¿Qué preguntar a RR. HH. y qué al responsable del equipo?

En muchos procesos en España hay al menos dos conversaciones: un primer filtro con recursos humanos o una consultora de selección, y una entrevista con el responsable del área. Adapta las preguntas a quién tienes delante.

Si quieres ver en qué cambia cada conversación, tienes una guía sobre la entrevista de RR. HH. y la entrevista con el responsable.

¿Qué preguntas conviene evitar o dejar para más adelante?

¿Cuántas preguntas preparar y cómo hacerlas con naturalidad?

Prepara cinco y haz dos o tres. Si el tiempo aprieta, quédate con tu mejor pregunta y la de los siguientes pasos. Elige las de cada bloque según el momento del proceso.

Para que no suenen a lista recitada:

  1. Engánchalas a algo que se haya dicho. «Antes has comentado que estáis migrando de herramienta: ¿quién lideraría ese proyecto?» suena mucho mejor que una pregunta genérica.
  2. Escucha la respuesta de verdad. Asiente, pide un detalle si te interesa y, si encaja, conecta en una frase con tu experiencia. Sin convertirlo en otro discurso.
  3. Dilas en voz alta antes. Una pregunta que en papel parece clara puede salir larga o confusa. Ensáyalas igual que ensayas tus respuestas.
  4. Cierra con un agradecimiento breve. «Muchas gracias por el tiempo, me llevo una idea muy clara del puesto» basta.

Un ejemplo ficticio de cierre, de Andrea, candidata a técnica de selección:

«Sí, tengo un par. Antes has dicho que este año vais a abrir dos oficinas nuevas: ¿cuántas incorporaciones calculáis que tendría que gestionar el equipo? Y la segunda: ¿cómo sabréis dentro de seis meses que la persona que entre está haciendo bien su trabajo?»

El final de la entrevista sale mejor cuando el resto ha ido bien. Repasa las preguntas más frecuentes en una entrevista de trabajo y prepara tus ejemplos con el método STAR.

Preguntas frecuentes

¿Puedo llevar las preguntas apuntadas en una libreta?

Sí, y está bien visto. Sacar la libreta al final y decir «me había apuntado un par de cosas» demuestra que te has preparado. Lo que no conviene es leerlas palabra por palabra sin mirar al entrevistador.

¿Qué hago si el entrevistador ya ha respondido a todo lo que tenía preparado?

Dilo con naturalidad («lo que quería preguntar sobre el equipo ya me lo has contado») y tira de algo que haya salido en la conversación para pedir un detalle. Si no, pregunta por los siguientes pasos.

¿Puedo preguntar si he pasado a la siguiente fase?

Mejor no de forma directa, porque pone al entrevistador en un compromiso. Pregunta cuándo esperan tomar una decisión y cómo te lo comunicarán: obtienes la misma información sin incomodar.

¿Y si la entrevista es por videollamada?

Las mismas preguntas sirven. Tenlas en un papel junto a la pantalla, no en otra ventana, para no desviar la mirada de la cámara, y haz una pausa breve antes de cada una para no pisar al entrevistador si hay retraso en la conexión.

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