Entrevista por videollamada: consejos para prepararla y hacerla bien
Para una entrevista por videollamada, prueba la conexión, el enlace y el sonido el día antes, coloca la cámara a la altura de los ojos con la luz delante, mira al objetivo cuando hables y da respuestas algo más cortas que en persona. Ten a mano un teléfono o un chat para avisar si la llamada se corta.
Para una entrevista por videollamada, prepara la parte técnica el día antes (conexión, enlace, sonido, cámara a la altura de los ojos y luz delante), mira al objetivo de la cámara cuando hables y da respuestas algo más cortas que en persona. Ten siempre un número de teléfono o un chat a mano por si la llamada se corta: un problema técnico bien gestionado no te va a quitar el puesto.
¿Cómo preparar la parte técnica el día antes?
La mayoría de los nervios de una entrevista por videollamada vienen de la tecnología. Resuélvelo el día anterior, no cinco minutos antes:
- La conexión. Si puedes, siéntate cerca del router o usa cable. Pide a quien viva contigo que no descargue nada pesado durante esa hora.
- El enlace y la aplicación. Abre el enlace de la convocatoria y comprueba si pide instalar algo, iniciar sesión o actualizar. Haz una llamada de prueba con un amigo desde tu aplicación de videollamadas.
- La cámara a la altura de los ojos. Pon el portátil sobre unos libros o una caja. Una cámara que te mira desde abajo da un plano poco favorecedor y hace que parezca que miras por encima del entrevistador.
- El sonido. Unos auriculares con micrófono, aunque sean sencillos, evitan el eco y los ruidos de la calle. Comprueba en la prueba que el micro seleccionado es el de los auriculares.
- La luz delante de ti. Una ventana enfrente o una lámpara detrás de la pantalla. Con la ventana a tu espalda te verás como una silueta.
- Un fondo neutro. Una pared lisa o una estantería ordenada. Retira lo que pueda distraer: ropa tendida, una cama sin hacer.
- Las notificaciones desactivadas. Cierra el correo y la mensajería, silencia el móvil y activa el modo no molestar del ordenador.
- El cargador enchufado. Una videollamada consume mucha batería.
Prepara también lo que tendrías en una entrevista presencial: la oferta, tu CV, dos o tres ejemplos clave y las preguntas para hacer al final de la entrevista.
¿Qué ponerse para una entrevista por videollamada?
Vístete como lo harías en persona para esa empresa, al menos de cintura para arriba, aunque mejor completo: si tienes que levantarte a por un cargador, no querrás ir en pantalón de pijama. Algunas pautas que funcionan en cámara:
- Colores lisos. Las rayas finas y los cuadros pequeños pueden «vibrar» en la imagen.
- Contraste con el fondo. Si la pared es blanca, evita la camisa blanca.
- Nada que haga ruido. Pulseras o pendientes que suenen al moverte se oyen mucho por el micrófono.
¿Cómo hablar a cámara para causar buena impresión?
En una videollamada se pierde parte del lenguaje no verbal, así que hay que compensarlo:
- Mira al objetivo cuando hables, no a la cara del reclutador en la pantalla. Es lo que da sensación de mirada directa. Cuando escuches, puedes mirar la pantalla con normalidad.
- Respuestas más cortas. Lo que en persona se aguanta en dos minutos, en vídeo se hace largo. Apunta a respuestas de un minuto a minuto y medio y deja que te repregunten.
- Pausas por el retraso. Siempre hay un pequeño desfase. Espera un segundo después de que el reclutador termine antes de empezar a hablar; así no os pisáis.
- Asiente y sonríe. Como no se oyen los «ajá», asentir con la cabeza le muestra al entrevistador que le sigues.
- No leas. Si tienes notas, que sean palabras clave pegadas junto a la cámara, no un guion.
Un ejemplo ficticio: Lucía, candidata a técnica de selección, tiende a extenderse. En su videollamada se marcó una regla: contestar la pregunta en una frase y luego dar un único ejemplo. Cuando el reclutador quería más, lo pedía.
Checklist de los 15 minutos antes
- Ve al baño, llena un vaso de agua y déjalo fuera del alcance del teclado.
- Cierra todas las pestañas y aplicaciones que no necesites.
- Abre el enlace y revisa cámara, micrófono y altavoz seleccionados.
- Mira tu imagen: encuadre de pecho hacia arriba, luz en la cara, fondo despejado.
- Ten a mano el teléfono del reclutador o el hilo de correo de la convocatoria.
- Avisa en casa de que no te interrumpan y cierra la puerta.
- Repasa tus palabras clave, respira despacio y entra unos minutos antes.
Si notas que los nervios suben justo en este momento, la guía sobre los nervios en una entrevista te da recursos sencillos.
¿Qué hacer si se congela la imagen, se va el sonido o se corta la llamada?
Pasa a menudo y los reclutadores lo saben. Lo que se evalúa es cómo reaccionas:
- Imagen congelada. Si el sonido funciona, sigue. Si no, dilo con naturalidad: «Perdona, creo que se te ha congelado la imagen, ¿me oyes bien?».
- Sin sonido. Comprueba que no te has silenciado y que el dispositivo correcto está seleccionado. Si no se arregla en unos segundos, escribe en el chat de la llamada: «No te oigo, salgo y vuelvo a entrar».
- Llamada cortada. Vuelve a entrar por el mismo enlace. Si no funciona en dos o tres minutos, llama o escribe al reclutador con el número o el correo que tenías preparado y ofrece seguir por teléfono.
- Perdiste el hilo de la pregunta. Pide sin problema que te la repitan: «Se ha cortado un momento, ¿me repites la pregunta, por favor?».
Una entrevista por teléfono también tiene sus claves; las tienes en la guía de la entrevista telefónica.
¿Cómo funcionan las entrevistas en diferido o grabadas?
Cada vez más procesos usan una entrevista en diferido: una plataforma te muestra preguntas escritas o en vídeo y grabas tu respuesta sin nadie al otro lado. Algunas claves:
- Tiempo de preparación. Suele haber unos segundos para leer la pregunta antes de que empiece la grabación. Úsalos para decidir tu idea principal y un ejemplo, no para escribir.
- Repeticiones. Lee las instrucciones: algunas permiten repetir, otras no. Si se permite, no busques la toma perfecta; repite solo si te equivocaste de verdad.
- El cronómetro. Hay un límite por respuesta. Vigílalo de reojo y cierra con una frase clara antes de que se acabe.
- Cada pregunta, una respuesta corta. Responde, da un ejemplo breve con el método STAR (situación, tarea, acción, resultado) si es una pregunta de experiencia, y termina.
- Habla a la cámara como si hubiera alguien. Sonríe al empezar y mantén un tono de conversación.
¿Cómo ensayar una entrevista por videollamada?
La mejor preparación es hacer exactamente lo que harás el día D: sentarte en el mismo sitio, con la misma luz y los mismos auriculares, y responder en voz alta a las preguntas más frecuentes de una entrevista de trabajo. Grábate con la cámara del ordenador y míralo después: ¿miras al objetivo?, ¿tus respuestas pasan de dos minutos?, ¿hay ruidos que no notabas? Si puedes, pide a alguien que haga de reclutador en una videollamada de prueba y que te interrumpa de vez en cuando.
Para el ensayo de las respuestas en sí, también puedes practicar con una entrevista por voz con IA en el navegador, sin instalar nada.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer la entrevista por videollamada desde el móvil?
Puedes, pero mejor con el ordenador si lo tienes. Si usas el móvil, apóyalo en algo estable y en horizontal, a la altura de los ojos, con el cargador enchufado y el modo no molestar activado. Nunca lo sostengas en la mano.
¿Está mal tener notas delante durante la videollamada?
No, siempre que no las leas. Unas pocas palabras clave en un pósit junto a la cámara te sirven de apoyo. Lo que se nota enseguida es leer párrafos: la mirada se va hacia abajo y la voz cambia.
¿Debo usar un fondo virtual o desenfocado?
El desenfoque suave es aceptable si tu espacio no está presentable. Los fondos virtuales con imágenes suelen recortar el pelo o las manos y distraen. Si puedes, una pared lisa o una estantería ordenada es lo más limpio.
¿Cuánto antes debo conectarme a la entrevista?
Abre el enlace unos cinco minutos antes para comprobar que entras bien, con la cámara y el micro correctos. Si hay sala de espera, quédate en ella con calma; no hace falta entrar diez minutos antes ni escribir al reclutador.
¿Qué hago si el reclutador tiene problemas técnicos?
Lo mismo que pedirías para ti: paciencia y una solución sencilla. Ofrece seguir por teléfono o reconectar en un par de minutos. Mantener la calma cuando falla la otra parte también deja buena impresión.